A principios de octubre, el primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, hizo un histórico discurso en las Naciones Unidas, discurso que proboco el silencio durante unos 45 segundos de los diplomáticos representantes en la ONU. Denunció el acuerdo nuclear entre las potencias mundiales con Irán, diciendo que Teherán no es fiable.
Una semana más tarde, Irán probó un misil de mediano alcance, capaz de transportar ojivas nucleares. No está claro si este es el caso del proyectil disparado por Teherán. Los analistas dicen que el misil puede alcanzar hasta 800 millas (1,287 kilómetros), suficiente para llegar a Israel.
Esta es una "clara violación" de la prohibición de las pruebas de misiles por parte del Consejo Seguridad de las Naciones Unidas.
Según la BBC, la embajadora de Estados Unidos ante la ONU, Samantha Power, emitió un comunicado diciendo: "Estados Unidos está profundamente preocupado por el reciente lanzamiento de misiles balísticos de Irán."
El gobierno iraní niega haber violado el acuerdo nuclear firmado en julio. El Viceministro de Relaciones Exteriores de Irán, Abbas Araghchi, dijo que el país no comprometería la defensa nacional, de acuerdo a Kayhan.
Recuerde que el documento firmado con las potencias mundiales, sólo se refiere al control del programa nuclear de Irán. En otras palabras, limita el número de centrifugadoras para el enriquecimiento de uranio en funcionamiento y la modificación de sus instalaciones nucleares.
La resolución del Consejo de Seguridad prohibiría a Irán de hacer pruebas con misiles balísticos capaces de transportar armas nucleares durante al menos ocho años. Ahora, los Estados Unidos pedirá que se toman "medidas adecuadas" en las Naciones Unidas. Su aplicación debe ser examinada por el Consejo de Seguridad de la ONU.
En los últimos años, Irán ha amenazado con eliminar a Israel del mapa varias veces, llegando a revelar a hacerlo en el minuto 9 con un ataque nuclear. El líder supremo de Irán, el ayatolá Ali Jamenei, ordenó que todas las fuerzas armadas de musulmanes del mundo deben prepararse para la guerra contra Israel. Para los musulmanes radicales de Irán, una de las formas de acelerar la llegada del último profeta del Islam, el Mahdi, debe producirse una "gran turbulencia" en el Medio Oriente. Esta es también la motivación del Estado Islámico.
La venida del profeta es esperado por millones de musulmanes de todo el mundo. Él vendría a gobernar el mundo y derrotar a los enemigos de los que sirven a Dios. Curiosamente, tambien creen que la llegada del mahdi sería precedido por el regreso de Jesucristo, el cual llevaría Judíos a los musulmanes a aceptar el Islam.